Los primeros vestigios humanos encontrados en Córdoba corresponden a un Neandertal que data del 32.000 a.C., aproximadamente. Según los últimos estudios, el asentamiento de población se produjo en torno al siglo III a.C., en la zona denominada Colina de los Quemados, hoy ocupada por el barrio del Parque Cruz Conde.
En esta primera etapa la minería fue el centro de la economía, como atestiguan las herramientas halladas, que datan del siglo VII a.C. y que relacionan las formas de vida de la zona con las actividades mineras y metalúrgicas. Esta circunstancia llevó al asentamiento a tener gran contacto con los diferentes pueblos que ascendían por el Guadalquivir para comerciar, como los Tartessos, fenicios, helenos y cartagineses. Estos contactos debieron enriquecer cultural y económicamente a la primitiva urbe.


